Trastorno por Déficit Atencional sin
Hiperactividad
El trastorno por Déficit de Atención
sin Hiperactividad, el menos común, es caracterizado principalmente por la
pasividad y lentitud en su actitud, los padres los consideran como perezosos en
desplazamiento, forma de hablar y realizar cualquier actividad, con mucho
sueño, o al menos pareciera que fuese así, la falta la vitalidad y la energía
es común, incluso pareciera que estuvieran en la luna, no está de ninguna
manera con la hiperactividad. Regular los estados alerta y la focalización de
la atención es muy difícil para ellos. La relación de inatención que tienen los
niños, es alta.
Amanda céspedes nos entrega un ejemplo de una niña
portadora del TDA: Teresita, 6 años. Es la única niña entre 5 varones y la
menor. Presentí trastorno fonológico del lenguaje, actualmente está con
fonoaudióloga. Es muy simpática, divertida, se distrae mucho, hay que darle las
instrucciones en forma individual; es muy conversadora.
Todavía no sabe dibujar bien y muestra gran rechazo
a aprender a leer. Ella va al colegio a jugar lleva muchas muñecas y blocks de
dibujo. Si bien es encantadora, suelen rechazarla porque es desatinada y
pregunta “tonterías”. Tiene un claro trastorno del lenguaje.
El trabajo personal nunca termina lo que inició, se
distrae conversando con las compañeritas de atrás, de los lados y de adelante.
En los cumpleaños se transforma, volviéndose
inquieta, impulsiva, dominante y egocéntrica.
miembros
de una familia. Tiene un excelente pronóstico cuando se aplican medidas de
apoyo tempranas y sistemáticas.
Trastorno por Déficit Atencional con
Hiperactividad
(Amanda Céspedes) El niño
con SDAH o conocido también por TDAH es una condición neuromadurativa muy
distinta y que plantea desafíos no menores. Para
Russell A. Barkley (2002), en su libro Niños Hiperactivos: Cómo comprender y
atender sus necesidades especiales, define el TDAH como un trastorno del
desarrollo del autocontrol que engloba problemas para mantener la
atención y para controlar los impulsos y el nivel de actividad, como
hemos mencionado anteriormente. Por lo general, se nota deterioro en la
voluntad o en la capacidad del niño para controlar su conducta a lo
largo del tiempo y para mantener su mente en las metas y consecuencias
futuras. Argumenta el autor que el déficit de atención es un trastorno
real y un verdadero problema que a menudo se convierte en un obstáculo
ya que llega a ser angustioso, se torna en una situación que altera los nervios
de cualquier persona quien esté con algún niño de estas características,
así como de los que viven cerca de él. El autor considera que existe una
alteración en el cerebro del que padece el trastorno (de la cual hablaremos más
adelante), que causa el movimiento constante y otras conductas que
algunas personas consideran intolerables; éste suele ser bastante común y por
su naturaleza, suele ser tempranamente detectado y estudiado. Existe más riesgo
para estos niños, ya que no poseen un control y una conciencia del peligro por
lo que son más propensos a tener accidentes.
El siguiente cuadro representa las
diferencias o igualdades que presentan ambos trastornos.
TDA
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TDAH
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(Soluciones pedagógicas para el TDA/H, Mariana E.Narvarte, Landería,
2007)
Amanda Céspedes no hace alusión de que el
diagnóstico temprano es más frecuente en varones, mientras que en las niñas se
diagnostica tardíamente y muchos TDA en niñas no son reconocidos. Los varones
con TDA suelen mostrar inquietud situacional, mal llamada “hiperactividad”
La Dra. Céspedes no entrega un acercamiento humano
de los niños portadores del síndrome lo cual es indispensable hacer mención de
ello: el SDA/H está presente en un 15% de la población infantil adolescente.
Más de los 2/3 de estos chicos conservaran sus características cuando adultos,
pero mucho las equilibrarán con sus talentos, logrando una vida plena, si bien
no exenta de dificultades. Les reconoceremos por su personalidad intensa,
alegre, lúdica, divergente y por sus talentos, sustentados en las fuertes
habilidades innatas: destrezas artísticas, deportivas, musicales, teatrales,
para los negocios, etc. , todas ellas habilidades para la vida que les llevará
a triunfar más tarde en la medida que se haya preservado en ellos confianza en
sus capacidades, la autoestima, la certeza del amor incondicional, la capacidad
de aprender de sus errores y el valor del empeño, del tesón y de la
perseverancia.
Debemos respetar y reconocer a estos niños (Según la Dra. Amanda un 75%), la existencia de ritmos, que determina la existencia de los llamados "Trastornos de aprendizajes", mirando de mala manera como una enfermedad que debe ser erradicada. La Dra. Amanda afirma que los niños SDA (Síndrome de Déficit Atencional) aprenden con otros ritmos, con modalidades cognitivas diferentes, únicas, propias; sus talentos son potentes pero desarmónicos, y por desgracia, aquellos mejor desarrollados no útiles para efectos escolares, sólo sirven para celebraciones de fin de año o proezas deportivas. Por lo tanto no son los chicos con problemas de aprendizaje quienes en rigor deben "Mejorar": Son las formas de enseñar hoy todavía en boga en las escuelas, que marginan a todo niño que emplea sus propios recursos para salir airoso de un desafío que a menudo del parecer tan inalcanzable como implacable.
Referencia bibliográfica:
- éspedes Amanda,, Trastorno de déficit atención (TDA) y trastorno de déficit atencional e hiperactividad (TDAH) INASMED CHILE.
- Russell A. Barkley (2002), en su libro Niños Hiperactivos: Cómo comprender y atender sus necesidades especiales, Ediciones Paidós Ibérica, España.
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