domingo, 21 de octubre de 2012

Orígenes del TDA con y sin Hiperactividad


El déficit atencional, según estudios realizados, puede tener diferentes orígenes, en ocasiones durante el embarazo, antes del nacimiento, durante el parto, post parto, situaciones de origen familiar, condiciones ambientales, situaciones afectivas, herencia genética o también, de desorden neurofisiológico a nivel de neurotransmisores.

Los doctores no saben exactamente qué es lo que causa TDA/H; sin embargo, investigadores que estudian el cerebro están llegando a comprender lo que puede causarlo. Ellos creen que algunas personas con TDA/H no tienen suficientes cantidades de ciertas substancias químicas (llamados neuro-transmisores) en el cerebro. Estas sustancias químicas ayudan al cerebro a controlar la conducta. Los padres y maestros no causan TDA/H. Sin embargo, hay muchas cosas que tanto los padres como los maestros pueden hacer para ayudar a un niño con TDA/H (1).

Según algunos congresos realizados en psiquiatría y neurología de la infancia y adolescencia, señalan que más o menos un 30% de niños que presentan déficit atencional, tienen padres que presentan el mismo trastorno. El déficit atencional se puede presentar en los estudiantes con o sin hiperactividad, siendo estos últimos, los niños que además de una baja en sus aprendizajes en la escuela, tienden a presentar problemas de disciplina y muchas veces conflictos entre sus pares como hemos recalcado. La hiperactividad con los años tiende a superarse, aunque en muchos casos, en los adultos quedan signos de falta de atención, en muchas situaciones de la vida cotidiana o el trabajo.

De acuerdo a como ha avanzado nuestra investigación, hemos notado que no existe un acuerdo rotundo en cuanto a las causas y explicaciones de este trastorno; muchas de ellas, con un fundamento teórico que no ha sido aclarado del todo por la comunidad científica; sin embargo, la mayoría de los estudios concuerdan en que el TDA es un trastorno variado y que nunca se manifiesta de la misma forma, esto reincide en la intervención de factores asociados a la manifestación del trastorno, en la comprensión, la variabilidad y en la presencia de conductas, permitiendo al profesional de la educación, visualizar estos factores y conocer su origen. Estos son:

a) Influencias Neurobiológicas.

Se refiere a una serie de factores de origen neurológico y de origen biológico cuya evidencia ha sido determinada en varios estudios. Entre estos tenemos:”(2)
La siguiente extracción es de un manual de neurofisiología que puede aclarar las bases neurofisiológicas del TDA en los niños.

En el lóbulo frontal, se encuentra una estructura cerebral que desempeña un rol en la atención. Los estudios de alta complejidad que hoy se usan y los avances científicos han permitido descubrir una disminución en el flujo sanguíneo y en el metabolismo del lóbulo frontal.
Esto producirá una menor activación de los lóbulos frontales que provocaría un descenso o dificultad para sostener la atención. En esta estructura cerebral de lóbulos, se encuentran también las funciones ejecutivas; al disminuir la inhibición que el lóbulo frontal normalmente ofrece sobre el sistema límbico, también hay fallas en la regulación de la conducta”. (E. Narvarte, 2007)

Edder González Acosta (Doctor en Sicología. Universidad Complutense de Madrid) menciona que “En los estudios en que se señalan diferencias en la estructura de áreas particulares en el cerebro, no existe evidencia de daño cerebral como tal, sino anormalidades en el desarrollo del cerebro en la región anterior del lóbulo frontal, cuyas causas se desconocen. Ningún estudio encontró evidencia de daño cerebral”.

Según García Castaño (2001) para la mayoría de los investigadores, el TDAH tiene su origen en un funcionamiento deficiente de la química cerebral y de ciertas zonas del cerebro, que se manifiesta en el comportamiento del individuo con problemas de atención, impulsividad e hiperactividad. Los principales hallazgos sobre la naturaleza de este trastorno se encuentran en estudios neurológicos y genéticos que se pueden resumir en los aspectos relevantes que se mencionan a continuación:

  1. Se ha encontrado que el flujo sanguíneo en la región pre-frontal del cerebro y en el núcleo caudado que forma parte de la conexión con el sistema limbito, se encuentra disminuido.
  2.  El metabolismo de la glucosa en la misma región pre-frontal es bajo. Este es un dato obtenido al examinar personas de diferentes edades por medio de la técnica TEP (Tomografía de Emisión de Positrones).
  3.  Los estudios hechos con Resonancia Magnética han mostrado algunas diferencias anatómicas. El tamaño del lado izquierdo del núcleo caudado es inferior a lo común. El cuerpo calloso, que une a los dos hemisferios del cerebro, tiende igualmente a tener un volumen inferior al promedio.
  4. Actualmente, existe un consenso en la comunidad científica de que el TDAH tiene como fuente un factor genético. Se ha encontrado que un 32 por ciento, 29 aproximadamente, de los hermanos de niños que también tienen TDAH, pueden presentarlo también. Si es uno de los padres quien lo sufre, el riesgo de que sus hijos lo manifiesten es de un 57 por ciento. 
  5. Los neurotransmisores son sustancias químicas que expiden las neuronas (células del sistema nervioso) para estimular las neuronas vecinas. Este dispositivo químico permite que impulsos o mensajes se transmitan por el cerebro. Se ha encontrado que estos neurotransmisores, sobre todo los dos, llamados dopamina y norepinefrina, operan de una forma deficiente en las personas que padecen del trastorno del TDAH.

Estos autores confluyen que en el lóbulo frontal se produce una anormalidad en el funcionamiento, provocando fallas en la atención y concentración.
Representación de regiones cerebrales involucradas en el proceso de atención.



b)  Influencias hereditarias

Carmen María Cubero Venegas (Licenciada en Sicología) de Costa Rica en un revista electrónica, plantea que: “Los estudios apoyan con cierta consistencia la hipótesis de que en algunas familias la predisposición, particularmente del déficit de atención con hiperactividad es heredada. Se ha informado, por ejemplo de que existe una probabilidad entre 10 y el 35% de que familiares cercanos al niño también, presenta esta condición.”

De acuerdo con Barkley (2002), aproximadamente un 40 % de todos los jóvenes con TDAH, tienen por lo menos un familiar con esta condición. Esto hace del TDAH un desorden de la niñez, que con mayor frecuencia se vincula a factores hereditarios, según el Manual de diagnóstico y estadístico de los desórdenes mentales (DSM-IV) de la Asociación Americana de Psiquiatría (APS).

Bauermeister (2000), al igual que Scandar (2003), sostiene que no existe evidencia que correlacione los factores genéticos con el TDAH, ya que no se ha podido comprobar que el TDAH sea el resultado de una estructura cromosómica anormal, como ocurre en el “Síndrome de Down”.

Frente a la controversia si el origen del TDA es de carácter hereditario, encontramos otros estudios que mencionan de que un hijo adoptivo presenta TDA al igual que sus padres biológicos, no interfiere el ambiente en el que fue criado por sus padres adoptivos. 

En otro estudio, se menciona que existe un alto porcentaje de familiar que presentan varios integrantes de éstos con TDA; esto nos lleva a concluir que aunque no existan estudios a nivel genético comprobados, la evidencia nos da indicios de que pudiera existir un origen de carácter hereditario.


c) Venenos ambientales

 Toxinas medioambientales (Plomo, Arsénico, alcohol, drogas ilegales) Desgraciadamente poco controlables, como hemos mencionado anteriormente, sobre todo en la ingesta de drogas, entre otras, durante la gestación del niño.
La doctora Amanda Céspedes afirma que estamos a merced de una contaminación ambiental creciente, absolutamente insensible a las generaciones futuras. Más de mil quinientos tóxicos futuras. Más de mil quinientos tóxicos pueden afectar el desarrollo cerebral prenatal.

Hay gran preocupación con ciertas conclusiones de grupos de investigación acerca de la posible relación entre niveles de plomo en la sangre (presente en cantidades excesivas hoy día en agua y alimentos) y cuadros semejantes al TDAH. Las investigaciones prosiguen y, seguramente, dentro de poco tiempo existirán las primeras conclusiones definitivas.



d)  Complicaciones antes o durante el parto

Las complicaciones prenatales y perinatales podrían causar lesiones cerebrales que predispondrían a las manifestaciones psicopatológicas posteriores.
Según Edder González Acosta (2006) en la exposición prenatal al alcohol y las drogas: No pasa por alto el elevado número de niños expuestos a drogas que están ahora en edad escolar.

Estos niños suelen presentar un daño neurológico sostenido y muchas conductas que se relacionan con el trastorno. Uno de cada diez recién nacidos en el estado de California ha estado expuesto a drogas durante el período de gestación.
La investigación científica no ha demostrado aún, una relación causal entre la exposición prenatal a drogas y el TDA, pero los niños expuestos a drogas presentan déficits neurológicos y conductas que también son observadas en los niños con TDA.

En conclusión, las investigaciones señaladas concuerdan mayoritariamente en mencionar que el factor neurobiológico es el más predominante para la explicación de este trastorno. Existen evidencias que atribuyen al factor hereditario un porcentaje de alrededor del 30% como causa probables del TDA/H; pero también se le atribuye un posible origen, a venenos ambientales y a las complicaciones antes y durante el parto.

Edder González Acosta (Doctor en Sicología. Universidad Complutense de Madrid) Menciona que los factores relacionados con el entorno, tales como dietas, tóxicos como el plomo, o embarazo y complicaciones en el parto, explican sólo entre el 1 y el 10 por ciento de la totalidad de niños con TDA/H;  este dato apoya el papel de la herencia en la expresión del trastorno. Pueden existir factores de riesgo o protectores que pueden agudizar o atenuar los síntomas del TDA/H, entre estos encontramos: clima familiar (llamado Ambiente Familiar), el tamaño de la familia, calidad y ubicación de la vivienda familiar, normas educativas, disciplina, cumplimiento de normas y horarios.


Estudios genéticos sobre el TDAH revelan que factores ambientales como los patrones de crianza e impedimentos por causas no genéticas de tipo neurológico, constituyen de un 10 a un 15 por ciento de los casos con esta condición; lo biológico no es un destino inevitable; no obstante, el ambiente, el cual es un elemento circunstancial, puede moldear y formar la naturaleza e incidir sobre la severidad de una condición, de manera tal que alcance un nivel patológico.

El ambiente escolar en la detección de las alteraciones infantiles como en el tratamiento posterior, desempeña un rol preponderante. El interés se centra en dos áreas: factores personales y organización estructural del centro. Respecto a los factores personales, se analizan las actitudes de los maestros cuando los alumnos transgreden la disciplina o no cumplen las normas escolares, así como las pautas de conducta que estos profesionales adoptan cuando han de dirigir las clases; en definitiva, se trata de averiguar si son profesores autoritarios o flexibles. En cuanto a la organización del centro, interesa sobre todo, los aspectos materiales y de funcionamiento, así como la ubicación del mismo y su estructura organizativa.


(3) Datos estadísticos chileno. Información extraída de Edder Ganzález Acosta (2006)

Referencia bibliográfica:

(2).Narvarte María E. Soluciones pedagógicas para el TDA/H. Editorial Landería, 2007.

González Acosta Edder (2006) Trastorno de Déficit Atencional con Hiperactividad en el salón de clases. Universidad complutense de Madrid, España.

(3)García Pérez E. Manuel, Lago Ángela Magaz., TDA/H Protocolo de evaluación general y específica, Niños y adolescentes. Grupo Albor-Cohs División de Investigación y estudios. Bizkaia, España. 

Bauermeister, J. J. y Matos, M. (1997). Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad una visión actualizada. Revista Psicológica Contemporánea, 4.

Cubero Venegas C. M. (2006); Actualidades investigativas en Educación, Universidad de costa rica. Costa Rica. Revista electrónica volumen 6, número 1.

Russell A. Barkley (2002), en su libro Niños Hiperactivos: Cómo comprender y atender sus necesidades especiales, Ediciones Paidós Ibérica, España.

Scandar, Rubén O. (2003). El niño que no podía dejar de portarse mal. TDAH: Su comprensión y tratamiento. Buenos Aires: Editorial Discal, SRL.



Céspedes Amanda, Trastorno de déficit atención (TDA) y trastorno de déficit atencional e hiperactividad (TDAH) INASMED CHILE. 

(1) Urzúa M. Alfonso, Domic S. Marcos, Cerda C. Andrea, Ramos B. Mireya, Quiroz E. Jael. (2009). Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad en Niños Escolarizados. Revista chilena de pediatría, v.80 n.4 de ago. Santiago.

1 comentario:

DJED dijo...

eXCELENTE ARTICULO. GRACIAS POR TU APORTE